9/11/17

Pepe Olmedo: “La música es la mejor manera de combatir el alzhéimer” [9-11-17]

 
Pepe Olmedo: “La música es la mejor manera de combatir el alzhéimer”

El proyecto ‘Música para despertar’ se hace eco en las charlas TEDx Nervión River para dar a conocer una nueva técnica que utiliza la música como terapia


deia.com

¿Cómo se sentiría si de repente olvidase el nombre su hijo, de su pareja o de su mejor amigo? El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa cada vez más común; tanto que algunos no dudan en considerarla la plaga del siglo XXI. A día de hoy y según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 47 millones de personas de todo el globo lo padecen y está previsto que para 2050 este número se triplique hasta llegar a los 135 millones. Ante esta situación, Pepe Olmedo, un enfermero sanitario granadino de 27 años, ha conjugado sus conocimiento de psicología y música para tratar de mejorar la vida de estas personas. Así surgió el proyecto Música para despertar, que dio a conocer ayer en Euskadi gracias a charlas TEDx Nervión River, un evento cuyo objetivo es poner en valor y difundir esta clase de iniciativas y que, entre otros, cuenta con la colaboración de DEIA.

Música como terapia contra el alzhéimer. ¿Cómo se les ocurrió?

-Gracias a un vídeo que vi en Internet. En él aparecía una persona con la enfermedad del alzhéimer muy avanzada que, al ponerse los cascos con su música, le cambia todo: la cara, el humor, la actitud. Es una técnica que se está utilizando en Estados Unidos. Me dije que tenía que ponerlo en práctica en el Estado español y, cuando me cercioré de que funcionaba, pensé que esto tenía que saberse.

Todo ello gracias a que la memoria musical, ¿verdad?

-Así es, la memoria musical es de lo último que se atrofia. Podemos olvidar más fácil el nombre de un hijo o nuestra fecha de nacimiento que la letra de una canción. Con la capacidad de sentir emociones ocurre algo parecido. Aunque dé la impresión de que ni sienten ni padecen eso es mentira, porque sí que sienten: solo hay que aprender a llegar a ellos. En las fases más avanzadas la palabra no funciona, pero hay otras vías, como la música. La música sirve para sacar a la luz las emociones más profundas que uno lleva dentro y que, de otra manera, se mantienen en el olvido.

¿Cómo describiría las reacciones de los pacientes?

-Espectaculares. Están desorientados, porque no saben dónde ni con quién están. Lo único que quieren es sentirse como en casa. Y cuando pones la música abres esa puerta que les lleva a sus casas, a esos recuerdos. Lloran, ríen, bailan, cantan. Cuando das con una de sus canciones se les ilumina la cara. Es muy emotivo.

¿Tiene que ser algún tipo de música en particular?

-Sí: aquella que le guste al enfermo. Puede ser rock, pop, música clásica. Hablamos con la familia y amigos para averiguar sus gustos y, en el caso de que no se acuerden, vamos probando con la música de su tiempo. Sobre todo es importante aquella que les ha acompañado durante su juventud, porque son los momentos que más recordamos a lo largo de los años. En resumen, les buscamos esa banda sonora que les ha acompañado durante su vida.

¿Cuáles son los objetivos que se marcan con los afectados?

-Por una parte, ayudarles a recordar. Pero cuando hablamos del alzhéimer siempre olvidamos que no solo trae problemas de memoria, sino mucho más. Nerviosismo, agitación, agresividad. Hay gente que no deja de repetir las mismas palabras una y otra vez. Otros caminan durante horas, casi corriendo, aun cuando no saben a dónde van. Ante esos casos la práctica común es medicarlos. Pero la música también sirve para tranquilizarles y nosotros apostamos por ella. Además, nos permite trabajar muchas otras cuestiones, porque la música focaliza su atención.

¿Esta terapia sirve para todos los pacientes o se requiere algún perfil en concreto?

-Sirve para todos. En los casos más precoces, al ser más conscientes, hay otras alternativas terapéuticas. Nosotros le vemos una mayor utilidad en los casos más avanzados. Suelen estar más abandonados y tienen más problemas, como trastornos graves de comportamiento.

¿Es muy costoso implantar este tipo de técnicas en los centros?

-Para nada. Lo que más dinero cuesta es la formación, pero después solo se necesitan unos cuantos cascos y mp3 y la música. Comparativamente es mucho más barato y gratificante que los fármacos.

¿Entonces por qué no se implanta?

-Por el esfuerzo que ello requiere. A día de hoy la mayoría de los centros están colapsados. Para algunos profesionales, dedicarles a los pacientes un momento para ponerles sus canciones exige un esfuerzo superior a darles una pastilla. Pero nosotros no estamos de acuerdo con esa visión por muchas razones.

¿Por ejemplo?

-Las pastillas dejan a estas personas fuera de su ser, por no hablar de todos los efectos secundarios que producen. Además, con la música el trabajo de los profesionales va a ser mucho más gratificante, porque estará recompensado con unas emociones puras y, al estar los pacientes más felices y receptivos, te ahorras tiempo con los más reticentes a tomarse la medicación y que, muchas veces, no te queda otra que dársela por la fuerza. Lo mismo ocurre con otros temas, como la ducha o las comidas.

En definitiva, la música hace todo más sencillo.

-Totalmente. Habitaciones que normalmente están llenas de personas llorando o gritando de repente se convierten en conciertos a capela y en salas de baile. Que estas personas estén al final de su vida no significa que tengamos que olvidarnos de ellas. Hay que buscar nuevas herramientas y nosotros apostamos por la música.
 

2/11/17

Las madres que tienen Alzheimer podrían transmitir el riesgo a sus hijos [2-11-17]


Las madres que tienen Alzheimer podrían transmitir el riesgo a sus hijos

Investigadores señalan que la relación genética no se observó para los padres
 Las personas con madres que han tenido enfermedad de Alzheimer podrían estar predispuestos a la afección que destruye la mente, encuentra un estudio reciente.
La relación podría ser una disfunción en cómo el cerebro maneja el azúcar, algo que probablemente es genético y comienza años antes de que aparezcan los síntomas de Alzheimer, señalan los investigadores.

"En general, estos hallazgos muestran que sus cerebros no funcionan apropiadamente para comenzar, y el trastorno metabólico empeora con el tiempo", explicó la investigadora principal Lisa Mosconi, profesora asistente de investigación en psiquiatría del Centro para la salud del cerebro del Centro médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.

Hay evidencia de que tener un progenitor afectado por enfermedad de Alzheimer aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad entre cuatro y diez veces, apuntó Mosconi. "Sin embargo, no sabemos ni por qué ni cómo sucede. Nuestro estudio muestra por primera vez que los individuos cuya madre [está afectada] por enfermedad de Alzheimer podrían tener un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad porque sus cerebros no están utilizando la glucosa de manera eficaz", señaló.

Se tenía programado presentar los hallazgos el miércoles en la Conferencia internacional sobre la enfermedad de Alzheimer de la Alzheimer Association, en Chicago.

Para el estudio, el equipo de Mosconi utilizó escáneres TEP para evaluar el metabolismo de la glucosa en 66 individuos sanos. Algunos de los participantes tenían antecedentes familiares de enfermedad de Alzheimer, y otros no.

Los investigadores encontraron que la gente que tenía una madre que padecía de Alzheimer mostraba una reducción progresiva mucho más rápida en el uso de glucosa en áreas del cerebro afectadas por la enfermedad, en comparación con las personas cuyo padre padecía Alzheimer o con progenitores sin la enfermedad.

"En este momento, sólo podemos especular de que genes que se heredan de la madre podrían alterar el metabolismo cerebral", dijo Mosconi. "Necesitamos dar seguimiento a los sujetos durante periodos más largos para asegurar si las reducciones metabólicas están de hecho prediciendo un deterioro cognitivo".

El diagnóstico precoz es extremadamente importante, sobre todo mientras la gente aún o presenta síntomas y los tratamientos son más eficaces, enfatizó Mosconi. Apuntó que además, mantener una buena salud general ayuda a proteger la salud del cerebro.

"Esto incluye revisarse la presión arterial, los niveles de colesterol, los niveles de glucosa, la ateroesclerosis y el daño vascular en general, porque mejorar la salud cardiovascular es particularmente importante para también promover la salud cerebral", añadió Mosconi. "Si un individuo averigua que está en riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer y no cuida su salud, ese es un buen motivo para comenzar a hacerlo de inmediato".

El Dr. Sam Gandy, presidente del Consejo asesor médico y científico de la Alzheimer's Association, considera que los hallazgos podrían resultar promisorios para la investigación farmacológica.

"Uno podría reunir a los hijos de madres con Alzheimer, dividirlos en un grupo de placebo y un grupo de evaluación de fármaco, y darles seguimiento con pruebas neuropsicológicas y escáneres cerebrales para ver si el grupo que recibe el fármaco experimenta un retraso en el inicio o prevención", planteó Gandy.

Greg M. Cole, director asociado de Investigación sobre la enfermedad de Alzheimer de la Facultad de medicina David Geffen de la UCLA, dijo que los hallazgos podrían ayudar en el diagnóstico.

"Nuestra mejor esperanza es detectar la enfermedad temprano y tratarla temprano", aseguró Cole. "Una manera de hacerlo es identificar a la gente con un riesgo genético significativo, pero sólo sabemos de un factor de riesgo común, el gen ApoE4", dijo.

Usando métodos de imágenes para dar seguimiento al uso regional de energía del cerebro, los médicos pueden detectar señales de Alzheimer en los que están en riesgo por el ApoE4 muchos años antes de desarrollar demencia, señaló Cole. Este estudio muestra resultados similares en la gente que tiene antecedentes familiares que no portan el factor de riesgo ApoE4, añadió.

"Esto es significativo porque aumenta la utilidad de las imágenes como herramienta para detectar la enfermedad temprano, no simplemente en aquellos que tienen una forma específica de riesgo genético", apuntó Cole. "Ahora hay que emparejar esto con ensayos clínicos sobre nuevos métodos de prevención".

30/10/17

Los pesticidas con DDT aumentan el riesgo de sufrir Alzheimer [30-10-17]


Los pesticidas con DDT aumentan el riesgo de sufrir Alzheimer

La ciencia no ha logrado esclarecer aún las causas de la enfermedad del Alzheimer, aunque su aparición en personas de avanzada edad se vincula con factores genéticos, ambientales y también con el estilo de vida. Un nuevo estudio publicado en la  revista JAMA Neurology afirma que la exposición prolongada a los pesticidas aumenta el riesgo de desarrollar este trastorno neurodegenerativo. En concreto, el trabajo habla de los productos elaborados con DDT, un compuesto cuyo uso ha sido prohibido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a causa de su toxicidad, su persistencia en el medio ambiente durante décadas y su acumulación en el organismo de los seres vivos, incluido el ser humano.

La presente investigación, fruto de la colaboración entre científicos de las universidades estadounidenses de Emory y Texas, ha puesto sobre la mesa la incidencia de los factores ambientales en el desarrollo de la enfermedad. Los autores sometieron a análisis a 86 pacientes con Alzheimer y 79 personas sanas, y encontraron que los primeros tenían niveles significativamente más altos de DDE (el metabolito de larga duración del pesticida DDT) en su  sangre que las personas sanas. De hecho la cantidad de esta sustancia presente en el organismo de los enfermos en ocasiones llegaba  a cuadriplicar la de los sujetos del grupo de control.

El DDT fue utilizado de forma masiva como insecticida durante la década de 1940 en todo el mundo. A principios de este siglo, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo calificó de sustancia moderadamente peligrosa y prohibió su empleo para proteger los cultivos. Sin embargo algunos países africanos continúan empleándolo por su probada eficacia en el control de plagas de mosquitos transmisores de malaria.

Según los investigadores, la medición de los niveles de DDE en el suero sanguíneo podría afianzarse como medida clínica para identificar de forma anticipada a las personas con riesgo potencial de padecer esta enfermedad.

26/10/17

La Asociación Nacional de Alzheimer solicita que los pacientes puedan acudir acompañados a las pruebas diagnósticas [26-10-17]


La Asociación Nacional de Alzheimer solicita que los pacientes puedan acudir acompañados a las pruebas diagnósticas

La Asociación Nacional de Alzheimer (AFAL) ha solicitado que se cambien los protocolos de actuación en los hospitales españoles para que los pacientes que padezcan Alzheimer puedan entrar acompañados a la realización de pruebas diagnósticas

En el transcurso de la presentación de una guía para el tratamiento del Alzheimer en Atención Primaria, editada por la Organización Médica Colegial (OMC), se criticó que en la actualidad se le ponga "trabas" a los familiares cuando quieren acompañar al paciente durante la realización de una prueba diagnóstico.

"Los protocolos de actuación en los hospitales públicos marcan que el paciente debe estar sólo tanto en estos casos como en las consultas de urgencias", algo que en ocasiones "no es lo más recomendable porque necesitan una referencia conocida que le aporte cierta seguridad".

Tan sólo en Canarias se permite la entrada a familiares o acompañantes en estos casos, mientras que en la Comunidad de Madrid llevan años reclamándolo y tan sólo han conseguido que en el Hospital Gregorio Marañón se pusiera en marcha un proyecto piloto.

Para la presidenta de AFAL, esta situación podría solucionarse si en la tarjeta sanitaria se pusiera un distintivo que determinara la enfermedad de este paciente y la necesidad de que estén permanentemente acompañados.

También sería útil la creación de un censo de pacientes con Alzheimer unificado en todo el territorio nacional para que "todos los profesionales sanitarios sepan quiénes son estos pacientes", explicó el vicesecretario del Consejo General de la OMC, Francisco Toquero.

Por otro lado, desde AB piden que se permite la incapacidad civil de estos enfermos "como medida para su protección".

Los pacientes más vulnerables

Según explicó Toquero, los pacientes con Alzheimer son "los más graves y vulnerables y, por tanto, con quienes más pendiente se debe estar", con esta guía se pretende asesorar a los profesionales de Atención Primaria para que "puedan identificar síntomas que pudieran ser banales y relacionarlos con esta enfermedad".

"El médico de Atención Primaria debe ser capaz de diagnosticar a un enfermo con Alzheimer, valiéndose también del asesoramiento que puedan facilitarle los familiares o cuidadores", aseveró. También reclamó un aumento del tiempo de duración de las consultas y cierta autonomía del profesional.
En la presentación también se lamentaron de que debido la falta de especialistas geriátricos el seguimiento a estos pacientes se haga en Atención Primaria y se revindicó una implementación de recursos sanitarios.

21/10/17

Un CI bajo y poco ejercicio en la adolescencia aumentan el riesgo de sufrir demencia temprana [21-10-17]

 
Un CI bajo y poco ejercicio en la adolescencia aumentan el riesgo de sufrir demencia temprana

Los hombres que a la edad de 18 años presentan un cociente intelectual bajo (es decir, por debajo de 100) y que practican poco ejercicio pueden sufrir demencia antes de los 60 años. Esta es la conclusión de un reciente estudio realizado por un equipo de científicos de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) y publicado en la revista Brain.

El estudio, que abarcó el análisis de 1,1 millones de jóvenes, pudo establecer una correlación entre la aptitud cardiovascular de un adolescente, su CI y sus problemas de salud en su vida adulta. Los resultados determinaron que tenían 2,5 veces más probabilidades de desarrollar demencia temprana los que no realizaban ejercicio a menudo; 4 veces más riesgo los que tenían un cociente intelectual bajo y 7 veces más probabilidades de desarrollar demencia si se unían estos dos factores. Del total de los participantes del estudio, 660 hombres fueron diagnosticados con demencia de aparición temprana.

La demencia engloba un grupo de diferentes enfermedades que se caracterizan por el empeoramiento o deterioro gradual de las capacidades cognitivas del individuo y que afecta al 2% de las personas entre 65-70 años y al 20% de los mayores de 80 años. Por tanto, prevenir el desarrollo de la demencia antes de los 60 años es seguro de calidad de vida.

Los científicos afirman que el ejercicio físico y también el cognitivo disminuye el riesgo de enfermedades neurológicas, ya que fortalece nuestras funciones fisiológicas y mentales, es decir, provoca que el cerebro sea más resistente al daño y a las enfermedades como ha podido constatar este estudio sueco.
 

15/10/17

El paciente con Alzheimer [15-10-17]


El paciente con Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad que afecta tanto al paciente como a quien lo cuida. El comportamiento del enfermo altera por completo la dinámica familiar, pues no sólo es atenderlo sino también aprender a manejar los cambios de humor. Cuando la enfermedad se encuentra en fase avanzada el comportamiento del enfermo cambia, pueden presentarse conflictos, y los trastornos del sueño, alimenticios y de higiene son habituales. De igual forma, el enfermo de Alzheimer sufre para comunicarse, por lo que es recomendable mantener determinadas actitudes que le ayudarán en las actividades cotidianas:
  • Sea paciente, hágale saber que le escucha e intenta entenderlo.
  • Muestre interés por su conversación.
  • Bríndele seguridad con palabras, gestos o un abrazo.
  • Procúrele el tiempo necesario para expresarse y pensar, sin interrumpirlo.
  • Evite al máximo corregirlo. Cuando la enfermedad progresa, cada día se le dificultará más el habla.
  • Dedíquele tiempo al día para conversar.
  • Invente un lenguaje sencillo para comunicarse, por ejemplo con las manos, los gestos. Hay que recordar que el paciente con Alzheimer tiene dificultad para comprender las cosas.
  • Identifíquese antes de hablar, para evitar dificultades de reconocimiento.
  • Diríjase al enfermo por su nombre, esto le ayudará a orientarse.
  • Facilítele apuntes visuales, señalando o tocando los objetos.
  • Y sobretodo, tratarlo con respeto y dignidad, evitando dirigirnos al paciente con un tono de superioridad.

13/10/17

La diabetes aumenta el riesgo de padecer alzhéimer [13-10-17]


La diabetes aumenta el riesgo de padecer alzhéimer

Un índice elevado de azúcar en sangre propicia la producción de placas de beta amiloide, características de esta demencia
 Padecer diabetes incrementa el riesgo de acabar desarrollando alzhéimer, según un estudio realizado por investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington en Sant Louis y publicado en The Journal of Clinical Investigation. Estos científicos han demostrado que niveles elevados de azúcar en sangre dañan el cerebro, al aumentar la cantidad de beta-amiloide, una proteína responsable de la formación de placas entre neuronas, características de esta enfermedad neurodegenetiva, que provocan la muerte de las células nerviosas.

Diversos estudios previos, sobre todo epidemiológicos, ya habían señalado que esta enfermedad metabólica, como también la obesidad y las cardiopatías, incrementaba el riesgo de una persona de padecer alzhéimer. La importancia de esta nueva investigación radica en que por primera vez consigue establecer una conexión específica entre los niveles de azúcar en sangre y los de beta-amiloide en el cerebro, un factor crucial en el desarrollo de este tipo de demencia.

“Nuestros resultados sugieren que la diabetes u otras enfermedades que dificultan el control de los niveles de azúcar en sangre pueden tener efectos negativos en la función cerebral y agravar patologías neurológicas como el alzhéimer”, indica Shannon Macauley, investigadora postdoctoral y coautora del estudio, que añade que “la relación que hemos hallado podría conducir a futuros tratamientos que se dirijan a intentar reducir esos efectos”.

El páncreas segrega insulina, una hormona que se encarga de mantener los niveles adecuados de azúcar en sangre, el combustible principal de las células del organismo. No obstante, si se produce algún problema en el funcionamiento de este órgano, los niveles de glucosa pueden dispararse, sobre todo después de comer, cuando es posible que ocurran picos glucémicos que los diabéticos controlan mediante medicación.

Para entender cómo esos niveles elevados de azúcar contribuían al riesgo incrementado de padecer alzhéimer, los investigadores realizaron un experimento con ratones mutados genéticamente para que desarrollen la enfermedad neurodegenerativa. Les inyectaron glucosa en sangre y vieron que los roedores jóvenes que no presentaban placas de beta-amiloide, al doblar la cantidad de azúcar en su organismo, aumentaban los niveles de la proteína en el cerebro un 20%. Al repetir el experimento con animales viejos cuyo cerebro ya había desarrollado placas, los niveles de beta-amiloide se incrementaban un 40%.

Es más, descubrieron que los picos de glucosa en sangre hacían que las neuronas estuvieran más activas y se sabe que una activación excesiva puede poner en marcha la producción descontrolada de beta-amiloide, que en última instancia conduce a la formación de placas y propicia el desarrollo de alzhéimer.

Una de las formas de  influenciar esa activación de las neuronas es a través de canales de potasio, en concreto los KATP, una especie de poros selectivos situados en la superficie de la membrana celular, responsables de una variedad de funciones, como activar y desactivar la célula, pero también participar en procesos de secreción de hormonas, como la insulina fabricada por las células beta en el páncreas. Un problema en el funcionamiento de estos canales puede conducir a enfermedades como la diabetes.

Los investigadores hallaron que niveles elevados de glucosa provocaban que estos canales se cerraran, lo que excitaba a las neuronas y las hacía más proclives a activarse. En la segunda parte del experimento administraron a los animales diazóxido, un fármaco que aumenta la glucosa y que se utiliza de forma habitual para tratar la hipoglucemia. El medicamento hizo que los canales de KATP se mantuvieran abiertos, a pesar de que el nivel de azúcar aumentara, por lo que la producción de la proteína beta-amiloide no aumentó, se mantuvo constante, al contario de lo que habían observado en la primera parte del estudio.

“Los canales de KATP son utilizados por el páncreas para secretar insulina en repuesta a los niveles elevados de azúcar. Resulta interesante el vínculo que hemos visto entre la actividad de esos canales en el cerebro y la producción de beta amiloide”, señala Macauley, autora del estudio, quien considera que este descubrimiento abre una nueva vía de exploración sobre cómo el alzhéimer se desarrolla en el cerbero y ofrece un nueva diana terapéutica para el tratamiento de este desorden neurológico devastador que afecta a una de cada 10 personas mayores de 65 años en los países occidentales.

Ramon Gomis, director del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y experto en diabetes y obesidad, que no ha participado en este estudio, comenta que  “ya sabíamos que la glucemia podía tener un papel importante en el alzhéimer. Algunos trabajos anteriores ya habían analizado hasta qué punto la captación de glucosa en el cerebro podía desempeñar un papel importante en alteraciones de depósito de amiloide en el cerebro. De hecho, en la diabetes de larga evolución se produce un depósito de esta proteína también en la célula beta del páncreas  y es la etapa de prediabetes ya hay estudios que demuestran una correlación entre hiperglucemias después de comer y enfermedad de alzhéimer”.

Uno de los principales inconvenientes de esta investigación de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington es que se basa en modelos animales. Los ratones no padecen alzhéimer, por lo que los científicos tienen que provocarles la enfermedad introduciéndoles una mutación genética que les hace hiperproducir la proteína causante de placas.

“A pesar de que el estudio y su resultado es interesante, el gran ‘pero’ que tiene es que no sabemos si esa relación que han encontrado es válida para el 99% de los pacientes, porque en el ser humano el alzhéimer no está causado por una mutación. Este tipo de estudios con animales hay que cogerlos con pinzas porque usan modelos que no siempre son trasladables al ser humano”, cuestiona José Luis Molinuevo, director de la Unidad de Alzhéimer y otros trastornos cognitivos en el Hospital Clínic de Barcelona y director científico del BarcelonaBeta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall.

Para Gomis, no obstante, “aunque los ratones no son un buen modelo para la enfermedad, eso no desvirtúa el estudio. Investigaciones anteriores habían demostrado que animales alimentados con dietas ricas en grasas que favorecían la diabetes presentaban alteraciones neuronales. Los datos de este nuevo estudio van en esta línea. Tengo mis dudas acerca de si la diabetes participa en la génesis de la enfermedad de alzhéimer, pero creo que es un factor amplificador del proceso. Podría ser que lo acelerara”.
 

6/10/17

Dormir mal aumenta el riesgo de alzhéimer [6-10-17]


Dormir mal aumenta el riesgo de alzhéimer
 En los últimos años, cada vez más investigaciones están relacionando los trastornos del sueño, el deterioro de la memoria y la enfermedad de alzhéimer. Un trabajo publicado en “Nature Neuroscience” añade una nueva evidencia y concluye que un déficit del sueño profundo, el considerado como reparador y fundamental para la consolidación de la memoria, podría ser la vía por la que la proteína beta-amiloide deteriora la memoria a largo plazo en el proceso de envejecimiento y en los enfermos de alzhéimer.

Cuanta más proteína amiloide se acumula, menor profundidad tiene el sueño y más se deteriora la memoria. Y por otro lado, la disminución del sueño profundo de ondas lentas impide que se elimine la proteína amiloide, explican los investigadores. “Nuestros datos sugieren que hay una relación causal entre esos procesos. Y si mejoramos el sueño, quizás podríamos romper ese círculo vicioso”, destacan.

El sueño, además de ser fundamental para la consolidación de la memoria, ayuda también a eliminar las proteínas toxicas que se acumulan en el cerebro. Y la acumulación de beta amiloide se ha detectado tanto en pacientes de alzhéimer como en personas que tienen problemas para dormir bien. En 2013, un artículo de la Universidad de Rochester publicado en Science, encontró que, en ratones, las células del cerebro literalmente se encogían durante la noche para permitir que el líquido cefalorraquídeo circule entre ellas y limpie los desechos del metabolismo, como la proteína amiloide.

La acumulación de la proteína beta-amiloide en la corteza del cerebro y la proteína tau en regiones subcorticales, como el hipocampo, son la marca característica de la enfermedad de Alzheimer. La proteína tau destruye las conexiones entre las neuronas del hipocampo, una región fundamental para la memoria a corto plazo, pero el papel de la beta amiloide en este tipo de memoria no está claro aún. Aunque esta proteína no se acumula directamente en el hipocampo, sí parece tener un papel perjudicial en la consolidación de la memoria, a través de una red neuronal que une el hipocampo con la corteza prefrontal y permite de los recuerdos queden fijados en el cerebro.

En esta investigación, se ha mirado en qué medida la proteína amiloide que se acumula en la corteza prefrontal medial deteriora el sueño profundo de ondas lentas, necesario para la consolidación de la memoria. En un trabajo previo, estos investigadores habían comprobado que este sueño no REM de ondas lentas es fundamental para transferir los recuerdos desde el hipocampo, que almacena la información durante un tiempo, hasta la corteza prefrontal, donde se guardan de forma duradera. Y precisamente el deterioro de esta región con la edad se ha asociado con una mala calidad del sueño.

Para este último estudio, se han utilizado imágenes obtenidas con pet-scáner, para medir la acumulación de proteína amiloide; resonancia magnética, para medir la actividad del cerebro durante las tareas de memoria, y electroencefalografía, para medias las ondas cerebrales durante el sueño.

Participaron en el estudio de los 26 adultos con edades comprendidas entre los 65 y 81 años, sin demencia ni otros trastornos neurodegenerativos, psiquiátricos o del sueño. Cada uno fue sometido a un PET-scáncer para medir sus niveles de beta amiloide. Después tuvieron que memorizar 120 pares de palabras y someterse a un test para ver cuántas podían recordar. A continuación, después de dormir ocho horas, fueron sometidos a un electroencefalograma para comprobar la calidad de su sueño, mirando las ondas cerebrales. Finalmente, les sometieron a una resonancia mientras recordaban los pares de palabras aprendidas el día anterior, que supuestamente deberían haberse fijado durante el sueño. Y en concreto, los investigadores se fijaron en la actividad en el hipocampo, el almacén temporal de la memoria.

“Después de una buena noche de descanso nocturno, cuanto mejor se recuerda una tarea como la asignada a los participantes, menos se depende del hipocampo y más de la corteza prefrontal”, aclaran los investigadores. Y lo que vieron fue que los participantes con niveles más altos de depósitos de amiloide en la corteza prefrontal medial tenían una mala calidad del sueño y recordaban peor las palabras que aprendieron el día anterior, al tiempo que su hipocampo se activaba más. En algunos casos olvidaban más de la mitad de la información que habían memorizado.

“No sabemos cuál de esos dos factores -la mala calidad del sueño o la acumulación de amiloide- es el que inicia ese ciclo pernicioso”, admiten los investigadores. Y eso es precisamente lo que se proponen averiguar en los próximos cinco años, en los que pretenden seguir a un nuevo grupo de personas. “Esta es una nueva ruta que une la pérdida de memoria con la enfermedad de alzhéimer. Y es especialmente importante porque podemos intervenir el ella. El sueño podría ser una nueva diana terapéutica para luchar contra la pérdida de memoria asociada a la edad o incluso contra la demencia”, señalan los investigadores, entre los que se encuentran Bryce Mander y William Jagust, reconocidos expertos en alzhéimer.

El sueño, indican, puede mejorarse a través del ejercicio, intervenciones psicológicas o incluso con estimulación eléctrica que amplifica las ondas cerebrales durante el sueño. Esta última técnica se ha utilizado con éxito en adultos jóvenes para mejorar la memoria. Y para investigar si el sueño podría ser un marcador temprano de la enfermedad de alzhéimer han recibido el apoyo económico de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses. Esta investigación que presentan ahora en “Nature Neuroscience” es parte del proyecto.

Los hombres que se quejan de que duermen mal, tienen mucho más riesgo de desarrollar alzhéimer que los que descansan bien por las noches, según un estudio de la Universidad de Uppsala, publicado a finales de 2014 en “Alzheimer’s & disease”. El trabajo es una prueba más que resalta la relación entre una buena calidad del sueño y la salud del cerebro. En el estudio participaron mil valores que en el momento del inicio tenían al menos 50 años, y fueron seguidos desde 1970 a 2010. Los que decían dormir mal tenían 1,5 veces más riesgo. Y cuanto más tarde en la vida aparecían los problemas, mayor era el riesgo de desarrollar la enfermedad. Ya entonces los investigadores de Uppsala sugerían que tratar de mejorar la calidad del sueño, interviniendo sobre los problemas que surgen de forma tardía, podría reducir el riesgo de desarrollar Alzhéimer